• Bernardo Job

Conclusión de un peregrinaje.

Me doy cuenta que soy afortunado de nuevo. Terminé un viaje de 50 días por el este y centro de Europa. Estoy consciente de la situación privilegiada en la que me encuentro y que aún estoy en la cuna de la seguridad de la vida. Pronto tendré que ver por mí. Durante el viaje aprendí que hay que aprender a fluir, que las cosas no siempre salen como uno las planea y que incluso en el caos uno puede disfrutar de la incertidumbre. Me puse a pensar sobre la estabilidad y concluí que ésta es una ilusión. Cuando parece que estamos estables o en zona segura, en realidad lo que pasa es que estamos fluyendo con el mundo, caminando sobre invisibles cuerdas de la trama de la vida. Sin embargo, si nos distraemos un poco, dejando de fluir y perdiendo la correcta consciencia, nos caemos y dejamos de caminar sobre la estabilidad. Es claro que una descripción así sobre la estabilidad puede ser atemorizante, pero no tengo miedo. Creo que hay caminos con menos cuerdas o con nudos más difíciles de cruzar (los momentos arduos de la vida), pero me di cuenta caminando que si uno tiene sensibilidsd e intuición, es posible descifrar el camino por el que debemos cruzar y cómo no caernos.

Nardo.

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